Espacio creado para difundir temas de historia e intercambiar puntos de vista respecto de la misma, en el entendido que la historia es una disciplina fundamental para conocer y analizar en profundidad los acontecimientos de actualidad internacional y el sentido de nuestra historia nacional. Si logramos entender la importancia de la historia y que nuestra juventud la valore, estaremos avanzando por la senda correcta del desarrollo en el actual proceso de mundialización.
lunes, octubre 19, 2009
jueves, octubre 15, 2009
domingo, febrero 22, 2009
lunes, diciembre 29, 2008
OBAMA Y LA HEGEMONIA ESTADOUNIDENSE
Una de las temáticas recurrentes en el análisis del futuro accionar del presidente electo Barack Obama es el de su actitud en el tema de la presencia mundial de EEUU, de sus futuras políticas respecto de las tropas estadounidenses en el mundo y su definición en relación con la transformación de los grandes objetivos geopolíticos de la superpotencia. Históricamente está demostrado que en esta materia, los estados, sobre todo los que tienen presencia imperial, poseen objetivos de largo plazo y metas que generalmente están por sobre los intereses puntuales de las administraciones o los gobernantes de turno.
La inercia de la proyección imperial no será enérgicamente modificada por el mandatario electo y los proyectos históricos seguirán su rumbo, con otro énfasis, con otra tonalidad, pero énfasis y tonalidad hegemónica. Lo que si podría cambiar es la forma de ejercer la hegemonía (mas dialogo con los aliados) y el cambio de énfasis en los medios utilizados para ejercerla (más poder blando que poder duro), pero no significa que EEUU dejará de priorizar su inserción en Asia Central, su rol preponderante en la OTAN o el retiro total de tropas desde Japón y Corea del Sur. Se podrá disminuir el énfasis militar en Iraq, reducir la hostilidad verbal sobre Irán, pero no se dañara el vínculo privilegiado con Israel ni la dominante proyección en el Medio Oriente.
Nos parece apresurado concluir que la elección de Obama modificará substancialmente la predestinada misión imperial de Estados Unidos, que impulsará el reemplazo de los portaaviones por la oratoria, el relevo de los dólares por la difusión de la cultura popular estadounidense. Los indicios muestran que la tendencia se orientará hacia el sabio equilibrio de los recursos de poder (portaaviones-libertad) y que la forma de ejercer la hegemonía que pudimos apreciar durante la gestión presidencial de William Clinton será la que se acercará más al todavía desconocido “estilo Obama” en la materia.
Publicado en el diario "El Sur", Concepción, Chile
domingo, diciembre 28, 2008
sábado, febrero 09, 2008
viernes, febrero 08, 2008
martes, febrero 05, 2008
domingo, febrero 03, 2008
miércoles, enero 30, 2008
jueves, enero 24, 2008
sábado, enero 19, 2008
sábado, mayo 12, 2007
ESTADOS UNIDOS EN LOS INICIOS DE LA POST GUERRA FRIA
Tras la desintegranción de la URSS, EEUU quedó como la única superpotencia mundial y en una posición en la que sólo el "imperio" Británico aparece como el símil más adecuado en relación al poderío ostentado. Sin embargo, EEUU no salió indemne en su pugna con la URSS y los problemas económicos y sociales por los que hoy atraviesa se deben en gran parte al precio que debió pagar para lograr imponerse al coloso soviético. En el ámbito económico resaltan como las principales debilidades los déficit de presupuesto y comercial.
El antecedente inmediato como para lograr comprender la realidad actual de EEUU lo constituye la administración del Presidente Ronald Reagan, quien, en sus dos períodos (1981-1984; 1985-1988 ), marcó la realidad actual de la posición internacional y de la situación económica interna e internacional de la superpotencia del norte. Reagan es quien finalmente logró quebrar la resistencia de la URSS pero también, en el intento, generó un enorme déficit presupuestario y comercial.
Desde los inicios de su gestión gubernativa (1993 ) Bill Clinton orientó sus decisiones hacia la recuperación de la economía, el mejoramiento del sistema de salud y de prestaciones sociales en general. Para lograr la reducción de los déficit y liberar recursos para las políticas sociales aparecía como prioritaria la reducción del presupuesto de defensa, dirección en la que apuntaron las decisiones del mandatario.
El plan de defensa post Guerra Fría consignaba también la disminución en la fabricación de barcos y aviones de guerra. Sin embargo, se buscaba mantener una amplia base industrial militar, protegiéndose la industria de defensa y usando la tecnología de defensa para desarrollar productos comerciales y así poder competir con las industrias extranjeras. En materia de ensayos nucleares, tendientes al perfeccionamiento de armas, Bill Clinton decretó la suspensión de los mismos en julio de 1993, prorrogando la decisión en marzo de 1994 (la moratoria se extendía hasta septiembre de 1995).
Evidentemente, EEUU no buscaba perjudicar su posición de principal potencia mundial y los planes de defensa así lo establecen. En agosto de 1993 explotaba el cohete Titán que transportaba tres satélites espías de control marítimo los que serían utilizados por la Marina para rastrear los buques extranjeros y escuchar sus comunicaciones. En materia de armamentos el Presidente Clinton mantuvo el desarrollo de la construcción del caza furtivo F-22, del bombardero B-2 (para transportar misiles y bombas inteligentes de gran precisión), del supertransporte C-17 (necesario para el traslado masivo de tropas a cualquier parte del mundo), del avión V-22 "Osprey" (despega como un helicóptero y vuela como un avión normal), para transportar infantes de marina, la construcción de un tercer submarino atómico de ataque (Seawolf) y el financiamiento que permitiera perfeccionar el sistema de rayos láser que consignaba el programa de Guerra de las Galaxias.
[1].- En el año 1998 el déficit comercial con Japón creció en un 14%, marcando 54.100 millones de dólares, record absoluto en la historia comercial de los dos estados. En su relación comercial con China, el déficit es mayor y para 1998 se situó en los 56.900 millones de dólares ( sólo entre China y Japón la cantidad de dólares como déficit comercial suma la impresionante cantidad de 111.000 millones, es decir, el 65,8% del total ). Para el total de la región asiática, el déficit sumó 160.400 millones de dolares, es decir, el 95% del déficit total y un crecimiento del 33% en relación con el año 1997.




